Bueno, los lectores de este mi blog, dirán que cambio mucho de lugar... y es que me canso de estar siempre en un mismo sitio. ¿Por qué no cambiar? De modo que arreando para la ciudad... Y aquí estoy, compartiendo un piso con 2 compañeras en Valencia. Un sitio maravilloso, ¡Me encanta! No sé por qué no me vine antes, con el encanto que tiene esta ciudad...
R, encontró un piso en un pueblo de Castellón, perdido de la mano de Dios y nos mudamos ahí. La cuestión es que para él, la vivienda es estupenda porque está completamente adaptada pero a mí, puf, me agobia muchísimo. Es una casa sin puertas para que la silla de ruedas entre y salga, muy fría e hinóspita, cerca de la playa . En verano, debe ser alucinante pero es que ahora también, aunque de otra manera.
Como ahí no trabajaba, me fui con 2 amigas a compartir un piso en una barriada de Valencia y para mi sorpresa, mal no estoy, solo bueno, que tengo una medicación que tomar, y no acabo de ponerme de acuerdo con los médicos, por lo demás, todo genial.
La clientela aquí no me puedo quejar, si bien, apenas me anuncio en internet. Suelo usar la prensa escrita y funciona bastante porque no hay tanta competencia como en el cyberespacio, lleno de fulanas a cual más fotoshopeada. ¡Una verfgüenza para las verdaderamente profesionales! que no nos escondemos ni de cara.
Sí, me siento ya como una prostituta de pro. Sé que a pesar de mis carnes, soy un alto estánding como la copa de un pino y así me hago tratar y me tratan. La verdad, que he evolucionado mucho desde aqullos principios en los que pedir la pasta, se me hacía un trago largo de tomar. Sí, me he resulto bastante y esto se nota, me ha endurecido y he aprendido mucho, sobre todo he aprendido algo: no fiarme nunca jamás de otra puta. Es triste, pero es así.
Ya volveré para escribir algo más. Ahora tengo portátil y no estaré tan alejada de los medios como ahora que tenía que esperar a llegar a mi casa para conectarme. Un horror.
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